Este arroz es ideal como plato único de almuerzo.
La textura cremosa se consigue sin nata ni quesos, respetando la dieta antiinflamatoria.
Puedes sustituir los espárragos por brócoli o judías verdes.
Si quieres más proteína, añade garbanzos cocidos o tofu salteado.
Perfecto también para llevar en táper.