Este bowl es una opción perfecta para un almuerzo que te aporte saciedad, nutrientes de calidad y ayude a combatir la inflamación. Las variaciones son muchas: puedes sustituir los espárragos por brócoli al vapor o kale salteada, cambiar el salmón por trucha o caballa si te gustan otros pescados grasos, o convertirlo en versión vegetariana usando tofu firme marinado con cúrcuma en lugar del pescado. También puedes añadir semillas de chía, de lino o nueces troceadas para un extra de grasas saludables y textura. Si lo preparas con antelación, cocina la quinoa y el salmón el día anterior, guarda separado y monta justo antes de comer para que el aguacate no se oxide. Esta forma de comer íntegra con granos, verduras, pescado, grasas buenas y especias es precisamente lo que recomiendan los patrones de dieta antiinflamatoria.