Es una cena muy digestiva, perfecta para antes de dormir.
Puedes añadir jengibre fresco para potenciar el efecto antiinflamatorio.
Si quieres más cremosidad, añade una cucharadita de tahini al triturar.
La coliflor puede sustituirse por brócoli o nabo si deseas variar.
El topping también puede hacerse con nueces, semillas de calabaza o sésamo.