Este desayuno es muy versátil: puedes variar las verduras (por ejemplo, usar kale en lugar de espinacas), o añadir unas rodajas de tomate fresco o pimiento rojo para un toque extra de color y antioxidantes. Si no quieres pochar los huevos, puedes hacerlos revueltos con muy poca grasa o incluso sustituir por unas claras si prefieres menos yema. Para una versión vegana, omite el huevo y añade garbanzos tostados o tofu blando marinado.
Es importante priorizar ingredientes de calidad: boniato de cultivo ecológico si es posible, aguacate bien maduro, aceite de oliva virgen extra de primera presión.
Esta receta cumple muy bien los principios de la dieta antiinflamatoria al combinar alimentos ricos en fibra, antioxidantes, grasas saludables y reducir ultraprocesados.